Cuando un cliente se creaba primero en el panel y después, por separado, en el sistema de facturación, quedaban dos fichas con números distintos. Los vehículos apuntaban a la ficha que no tenía facturación asociada, y esa pantalla salía vacía — sin ninguna pista de por qué.
Unir sin perder nada
La solución no fue quedarse con una ficha y descartar la otra: cada lado tenía datos que el otro no tenía. Una guardaba la dirección; la otra, el teléfono y la ciudad. Se completaron entre sí en vez de reemplazarse, así que unir las fichas no significó perder ningún dato ya cargado.
Y hacia adelante: si la ficha de un cliente deja de existir del lado de facturación, el panel ahora lo detecta y lo deja registrado — en vez de mostrar otra vez una ficha vacía sin explicación. La comprobación es solo informativa: si el sistema de facturación está caído o lento, el panel sigue funcionando exactamente igual.
Por qué importa más allá de lo técnico
Una ficha de cliente "vacía" no es un detalle cosmético: es historial de pagos que no aparece, cartera que no cuadra y soporte que no encuentra lo que el cliente jura haber pagado. Mantener los datos de un cliente en un solo lugar consistente es lo que hace que el resto del panel —cobranza, reportes, CRM— sea confiable.