Las notas de un vehículo vivían en una sola caja de texto compartida por todo el panel. Al programar una instalación, lo que se escribiera en ese formulario reemplazaba el contenido anterior; y al completarla con el campo vacío, la caja de notas quedaba en blanco.
La consecuencia real: un reporte de robo anotado en un vehículo podía desaparecer sin dejar rastro en cuanto alguien le agendaba una instalación — sin que nadie lo hiciera a propósito.
De una caja que se sobrescribe, a un historial que se acumula
Ahora las anotaciones se suman a las anteriores, cada una con su propia etiqueta y su fecha — igual a como ya funcionaba el registro de robo. Dejar un campo vacío al completar una instalación ya no borra nada de lo que había antes.
Por qué un vehículo necesita memoria
Un vehículo GPS acumula eventos durante años: instalaciones, cambios de equipo, reportes de robo, novedades de mantenimiento. Perder ese hilo por un formulario mal diseñado no es un detalle menor — es información operativa y, en algunos casos, evidencia que puede hacer falta después.