Las dos pantallas podían darte cifras distintas para el mismo catálogo: una comparaba el stock contra el mínimo configurado en el producto, y la otra contra un número fijo de 5 unidades, escrito directamente en el sistema. Un producto justo en su mínimo, además, se pintaba en amarillo pero no llegaba a sumar al contador de alertas.
La regla ahora es una sola: llegar al mínimo ya cuenta como stock bajo, en cualquier pantalla del sistema.
Un mínimo, configurable por ti
El mínimo que se usa es el del producto y, para los que no tienen uno propio configurado, se aplica el mínimo general que defines desde Ajustes. Poniéndolo en cero, el aviso se desactiva por completo — la decisión queda en tus manos, no fija en el código.
Por qué un inventario GPS necesita esto
Quedarte sin equipos disponibles justo cuando cierras una venta es de los peores momentos para descubrir un problema de stock. Una alerta que de verdad coincide con la realidad — y que puedes ajustar a tu propio ritmo de rotación — es lo que evita esa sorpresa.